Un renacer
A esa florecita que creció en medio de la muchedumbre deseo dedicarle estas palabras porque se las ha merecido, pues me las ha sacado del pecho <<ya son dos años que no le exprimía poesía a este pecho>>.
Florecita violácea de mi alma,
tú que has emergido tan elegante
osas demostrar tu encanto a plena luz del día ante mis ojitos
para que yo divulgue tu hermosura,
y para pedirle al mundo entero que no te ignoren.
¡Óyeme bien! Debo recordarte que mis ojos ya no pueden borrar tu imagen mucho menos al portar ese corazoncito tan exquisito y alegre de color verde.
¡Óyeme bien! Cumpliré tu deseo, pero no sin antes aplaudirte por tu gran hazaña que ha sido: existir; a pesar de que la muerte se acerca y te besa tiernamente esos pétalos que ahí tú tienes, y te murmura suavemente que pronto se llevará tu cuerpo inerte.
Yo me visto con mis mejores vestimentas, ya que no pretendo defraudarte.
¡Óyeme bien! Pues queda poco tiempo y debo avisarles de tu presencia inmaculada a todos aquellos con ojitos como los míos, sólo ellos lograrán divisarte tan radiante en tan paupérrimo paisaje y podrán venerarte hasta que el último pétalo cayese.
17 de Mayo, 2017
Torrance, CA EE.UU
Karla Sánchez Jiménez

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